Valladolid, la escapada gastronómica de este verano

Valladolid es el destino ideal para una escapada de verano. Su vibrante escena gastronómica, sus vinos de autor, aceites de oliva de altísima calidad y un entorno que mezcla naturaleza, historia y tradición convierten a esta provincia en una elección perfecta para quienes buscan experiencias auténticas.

Valladolid

1. Restaurante TRASTO:

Ubicado en pleno casco histórico de Valladolid, Trasto se ha consolidado como un referente gastronómico de la ciudad. Bajo la dirección del chef Teo Rodríguez, ofrece una propuesta sorprendente y creativa que fusiona la cocina castellana con influencias internacionales. En verano, su terraza se convierte en el lugar perfecto para disfrutar de sus platos más ligeros y  refrescantes.

Premiado con un Sol Repsol desde 2019, su pincho estrella, el Pucela Roll, ha triunfado en concursos nacionales e internacionales. Este hojaldre relleno de guiso de lechazo con guiños asiáticos resume a la perfección la filosofía del restaurante: respeto por el producto local con una mirada abierta al mundo. Para quienes desean descubrir a fondo su propuesta, Trasto ofrece tres menús degustación que invitan a recorrer su universo culinario. El Menú Tapas (33€/persona) representa un viaje por las tapas más emblemáticas del restaurante.

Por su parte, los menús Suculencia (65€/persona) y Trasto (75€/persona), que se renuevan con los mejores productos de temporada, permiten explorar una cocina creativa y llena de matices.

La propuesta de Trasto incluye opciones tan originales como el Brioche de kebab de ternera y pico de gallo; el Gambón en tempura, shiso, mango y xnipec; o el Donut relleno de un guiso de rabo y fondant de queso trufado. Trasto es sinónimo de creatividad, sabor y un ambiente que invita a quedarse.

2. Restaurante AZUL MEDITERRÁNEO:

Este verano, déjate sorprender por los sabores del Mediterráneo en pleno corazón de Valladolid. Azul Mediterráneo es la opción ideal para quienes buscan una propuesta fresca, sabrosa y original. Bajo la dirección del chef Juan Carlos Jiménez Pradas, este restaurante fusiona la tradición mediterránea con una técnica impecable y un enfoque creativo que no deja de cosechar reconocimientos.

Su última creación, Principino, acaba de alzarse con el Pincho de Oro en el XXVII Concurso Provincial de Pinchos de Valladolid. Con esta delicada y vanguardista tapa, una oda a “El Principito” y al cordero lechal castellano, Azul Mediterráneo representará a Valladolid en el Concurso Nacional de Pinchos y Tapas que se celebrará en noviembre.

Especializado en arroces, el restaurante ofrece algunos tan originales como el Arroz de parpatana de atún rojo, caviar y bonito seco; el Arroz de picaña madurada, tuétano asado y alcachofa; o los melosos de Carabinero o de Txangurro y almejas; entre otros.

Su oferta destaca principalmente por sus bocados individuales entre los que están los premiados Lechazus Deliciosus y Michemar.

Para quienes deseen vivir una experiencia más completa, Azul Mediterráneo propone tres menús degustación: Brisa (44€/persona), Vientos de Levante (47€/persona) y Vientos de Poniente (57€/persona)

Con un ambiente cuidado, elegante y relajado, este verano también se puede saborear el Mediterráneo… sin salir de Castilla.

3. Enoturismo en FINCA RODMA:

Este verano, descubre la Ribera del Duero desde el aire y a través de una copa de vino con una escapada a Finca Rodma. Situada en pleno corazón de la prestigiosa “milla de oro” vitivinícola, esta bodega boutique propone experiencias de enoturismo que combinan a la perfección paisaje, cultura y pasión por el vino.

En Finca Rodma, el vino se disfruta no solo en una copa sino también desde el cielo. Su propuesta más espectacular, “Sobrevolando la milla de oro”, te invita a descubrir la belleza del viñedo desde un globo aerostático al amanecer, seguido de un aperitivo con vistas y cata incluida.

Para quienes prefieren una experiencia más pausada, “La Naturaleza del Duero” ofrece un recorrido guiado por los viñedos y la moderna bodega, coronado por una cata en el impresionante Mirador del Duero.

Además, la opción “Rodma en exclusiva” brinda privacidad y atención personalizada, ideal para parejas o pequeños grupos que buscan una experiencia premium con maridajes gourmet.

Con 14 hectáreas de viñedos de tempranillo y una arquitectura integrada en el paisaje, Finca Rodma es el plan perfecto para disfrutar de un día de verano entre cepas, aire puro y copas que cuentan historias. Una forma distinta —y muy especial— de saborear el verano en Valladolid.

4. Oleoturismo en PAGO DE VALDECUEVAS:

En Medina de Rioseco, entre olivos centenarios, el verano se disfruta con aroma a aceite de oliva virgen extra. En este entorno privilegiado, Pago de Valdecuevas ofrece una experiencia de oleoturismo única, que invita a sumergirse en el universo del AOVE de calidad desde su origen.

La visita comienza con un recorrido por la finca, situada en un enclave histórico donde tuvieron lugar enfrentamientos clave durante la Guerra de la Independencia.

Pasear entre los olivos bajo el sol estival, mientras se conoce de primera mano el cultivo y la historia del entorno, se convierte en una experiencia enriquecedora y pausada. A continuación, la visita continúa en la almazara —la primera construida en la provincia de Valladolid—, equipada con la tecnología más avanzada para obtener aceites por extracción en frío, conservando así todos sus matices.

Durante la cata guiada, los visitantes aprenden a identificar aromas, sabores y texturas del aceite de oliva virgen extra, degustando variedades tan reconocidas como el arbequina monovarietal Pago de Valdecuevas o el coupage premium del aceite General Blake.

Una actividad diferente, sensorial y educativa que combina gastronomía, naturaleza e historia. Perfecta para quienes buscan desconectar, descubrir y saborear el verano de una forma especial en plena Tierra de Campos.

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